Gilberto Gil: cinco discos que deberías escuchar

Hoy, 26 de junio, es un día para celebrar porque un gran músico llegó al mundo: Gilberto Gil. Fue en 1942.

En el curso Giros. 33,33 RPM que dicta Javier Tenenbaum para Casa Montenegro se aborda el Tropicalismo, movimiento del que Gil es fundador y propulsor junto a otros grandes artistas de su generación. La frescura dulce de la fruta madura; el primitivismo inalterable de los tambores morenos; la exuberancia kitsch de la selva desaforada; los sueños más hippies; las añoranzas de los blancos; los sometimientos de los negros, indígenas y pobres conviven en el Tropicalismo. Y, como dijo el propio Gilberto Gil se trató de “una utopía cultural a fines de los oscuros ’60 en Brasil”.

Pero Gilberto Gil no solo fue uno de los fundadores de este movimiento que agitó al cine, la música y cambió al Brasil para siempre sino también un artista que desarrolló su propia y magnífica obra; inmersa desde bossa y tropicália hasta boogie. Él está a la altura de los artistas más prolíficos, profundos y populares de su país.

Domingo No Parque, en vivo, en el Concerto de cordas & Máquinas de ritmo.

Nació en Salvador de Bahía. Ese norte del país carioca donde son en su mayoría negros y pobres pero donde también las culturas indígenas, africanas, holandesas y portuguesas hicieron su caldo de mixturas aún más exuberante.

En 1969 fue arrestado por considerarlo una “amenaza al buen orden”, según los criterios de la junta militar represiva y dictatorial que gobernó el país entre el ’64 y el ’85. Gilberto estuvo casi un año y en prisión y arresto domiciliario antes de que lo enviasen al exilio en Europa. Se estableció casi todo el tiempo en Londres hasta que le permitieron volver en 1972.

Gilberto interpreta “Qui Nem Jiló”, del disco “Expresso 2222”, en el Festival Jazz à Vienne, Francia.

Comprometido hasta la médula con los destinos de la identidad y la cultura Gilberto fue Ministro de Cultura de Brasil entre el 2003 y el 2008. Pero su importancia en la música, su capacidad compositiva extraordinaria, son las que se lucen con una obra vastísima y repleta de búsquedas sonoras.

Queremos aquí resaltar cinco discos trascendentes de Gilberto Gil, recomendados por Tenenbaum, para que los escuches, los transites una y otra vez, te inundes de sus letras y sus sonidos y los hagas tuyos.

1. Gilberto Gil (1968)

Gilberto Gil

Al tiempo que surgía ese disco colectivo y fundacional, Gil publicó este álbum con una portada psicodélica pero a la vez profundamente brasilera. Con las influencias de João Gilberto y Jimi Hendrix conviven con naturalidad arrolladora. En el disco de Gilberto acompañaron los Mutantes en las voces. Hay canciones imprescindibles, como “Frevo rasgado” o “Domingo no parque”.

2. Expresso 2222 (1972)

Expresso 2222

Un disco que, para la Rolling Stone está entre los 100 mejores álbumes de la historia brasileña. Su título hace referencia, y es homenaje, al tren en el que Gilberto viajaba a Salvador. Es el disco que marca fielmente su retorno al país luego del exilio.

3. Refavela (1977)

Refavela

Es para de una trilogía llama “Re” y surge de una participación de Gil en un festival mundial de la cultura negra en Lagos, Nigeria. El impacto de esas sonoridades llevó al artista a indagar y revisitar en sus raíces africanas. En una de sus canciones, “Babá Alapalá” reúne a los orixás ancestrales africanos; por ejemplo. Suena aquí también el afrobeat y juju, el funk, el reggae y el carnaval bahiano.

4. Dia Dorim, Noite Neon (1985)

Dia Dorim, Noite Neon

Este disco celebra los 20 años de trayectoria de Gil y marcó su aproximación al rock brasilero que se volvió suceso en los ’80. Tuvo la participación de Herbert Vianna y la producción de algunos de sus temas la hizo el mítico Liminha.

El título del disco es en referencia a la obra del escritor Guimarães Rosa y su clásico “Grande Sertão: Veredas”.

5. Tropicália 2 (1993)

Tropicália 2

Dos décadas después de que Tropicália… panes et circensis, Gil y Veloso se reúnen para celebrar los 25 años de existencia de ese disco que se transformó en bandera contracultural. Y también sus 50 años al únísono.

En este álbum combinan ese potage espeso y fundamental con nuevos sonidos. Suena música electrónica, axé bahiano, una mezcla de estilos folclóricos con reggae y calipso. Síntesis de aquel espíritu que lo cambió todo.